El término Investigación y Desarrollo, a menudo es utilizado como una expresión, pero pocos conocen realmente su significado y su traducción en el entorno comercial.

R&S o R&D es el conjunto de actividades creativas emprendidas de manera sistemática para incrementar el conocimiento y ser capaz de emplearlas en nuevas aplicaciones.
En otras palabras, es una función que enriquece las habilidades de una organización.

¿Cómo se traduce R&D en una empresa de alimentos? ¿Cuáles son los pasos de diseño y desarrollo en el sector alimentario?
En primer lugar, se puede explicar en un producto o en un proceso. Se podría referirse a algo totalmente nuevo, pero también a la optimización de un alimento/procesamiento de alimentos ya existente.
Un proyecto de R&D nace de una idea, que podría ser ganadora o no. En primer lugar, debe, por lo tanto, definir la idea, que podría ser el resultado de una prueba de antecedentes, y luego identificar el objetivo, las ventajas y la viabilidad.

En el caso de un producto alimentario ex novo, es necesario llevar a cabo una encuesta de mercado para comprender si la idea puede ser percibida y realmente incluida en el mercado y para evaluar en qué parte de ese mercado se podría proponer.
Una vez establecido el resultado de la encuesta, comenzamos con las pruebas manuales, que podría anteceder la definición de la idea de salida, que debe ser discutida y separada en una fase siguiente, gracias a las pruebas organolépticas.

Siguen las pruebas en producción, para evaluar la adaptabilidad y los correctivos, seguido por evaluaciones sensoriales adecuadas no solo internas, pero que se extienden también a los panelistas entrenados/o no, tales cuales los consumidores. Se podrían llevar a cabo análisis comparativos con la competencia o con productos de la misma categoría.
También hay que seguir adelante con la atribución del nombre, para conseguir el más adecuado y atractivo para el diseño de la gráfica.

En paralelo, es necesario llevar a cabo estudios de vida útil de almacenamiento, con la finalidad de determinar el mejor embalaje y confirmar la conservabilidad deseada, a seguir de los cuales continuar con la definición y las especificaciones técnicas, de entrada, para el material comercial y para ser suministrado a los futuros clientes.
Los proyectos tienen un costo, pero no significa que deben ser exagerados, si han sido bien razonados y estructurados.

Existen tiempos necesarios para poder desarrollar todos los pasos necesarios, por lo tanto, es difícil que los resultados sean visibles en poco tiempo.
Solo con el lanzamiento del producto y la valoración de los resultados dentro de 6/12 meses siguientes, será posible evaluar si el proyecto ha tenido éxito o no. Por otro lado, un empresario sabe que existe el riesgo empresarial, el riesgo de que si no se lleva a cabo, no permite a la organización de permanecer en el mercado para mejorar y crecer.